Experto advierte que las lesiones de menisco representan una amenaza silenciosa para el rendimiento de los jugadores de baloncesto
El reputado ortopeda y catedrático universitario, Dr. Juan Carlos Toribio, analiza la biomecánica de este deporte y establece una hoja de ruta para proteger la salud de los atletas.

Por Narciso Acevedo
San Francisco de Macorís.-El baloncesto se consolida como uno de los deportes más exigentes a nivel global, pero la espectacularidad de sus jugadas esconde un riesgo latente para la salud de los atletas. Movimientos explosivos, saltos, cambios bruscos de dirección y el contacto físico constante someten a las rodillas a un esfuerzo biomecánico extremo, convirtiendo a las lesiones de menisco en una de las patologías más frecuentes y preocupantes en las canchas.
Así lo afirma el reconocido especialista en Ortopedia, Traumatología y Cirugía de Columna, el Dr. Juan Carlos Toribio, quien además se destaca en el ámbito académico como catedrático en la Universidad Católica Nordestana (UCNE) y en la Universidad Autónoma de Domingo (UASD), Recinto San Francisco de Macorís.
Con su vasta experiencia clínica y docente, el especialista aporta una visión integral estructurada en varios puntos clave para comprender y mitigar este flagelo en el deporte:
La función del menisco como el «talón de Aquiles» del jugador:
El especialista explica que los meniscos (medial y lateral) son estructuras de fibrocartílago situadas entre el fémur y la tibia que actúan como amortiguadores naturales para distribuir cargas, absorber impactos y estabilizar la rodilla.
El peligro crítico surge durante los movimientos de torsión de la articulación cuando el pie se queda firmemente plantado en el suelo, una situación sumamente común en los cambios rápidos de dirección, pivoteos, aterrizajes bruscos después de un salto o impactos directos con otros jugadores.
Identificación de los síntomas de alerta:
El Dr. Toribio señala que el daño puede manifestarse de forma inmediata o progresiva. Los jugadores deben estar atentos a señales como dolor localizado, inflamación, limitación del movimiento, sensación de bloqueo o trabamiento, y la frustrante percepción de que la rodilla pierde estabilidad o simplemente «falla» durante la actividad física.
Diagnóstico preciso mediante resonancia magnética: Para evitar complicaciones severas a largo plazo, el diagnóstico a tiempo es vital.
El experto enfatiza que la resonancia magnética constituye actualmente el método de elección definitivo para identificar con precisión la localización, extensión y características de la lesión meniscal, permitiendo además detectar posibles afecciones asociadas en la articulación de la rodilla.
Enfoque de tratamiento conservador: Afortunadamente, el diagnóstico no siempre es sinónimo de quirófano.
Para lesiones pequeñas y estables, el Dr. Toribio indica que basta con un abordaje basado en el reposo, el control estricto de la inflamación, la fisioterapia y un programa guiado de fortalecimiento muscular.
Abordaje quirúrgico mínimamente invasivo: Ante desgarros significativos o bloqueos mecánicos, se recurre a la artroscopia de rodilla. Esta técnica permite reparar el menisco o retirar únicamente la sección dañada, salvando la mayor cantidad de tejido sano posible para agilizar el retorno a las canchas mediante una rehabilitación profesional posterior.
La prevención como el mejor sistema defensivo: Para reducir drásticamente la incidencia de este problema, el especialista insta a los cuerpos técnicos y a los jugadores a adoptar la medicina preventiva de manera obligatoria.
Esto incluye la incorporación de calentamientos dinámicos antes de jugar, entrenamientos de fuerza combinados con ejercicios de propiocepción (equilibrio y control neuromuscular), y la optimización de la técnica para corregir las mecánicas de salto y aterrizaje.
»La rodilla es el motor del jugador de baloncesto y el menisco su principal amortiguador.
La detección temprana, un tratamiento acertado y el respeto absoluto por los tiempos de recuperación no solo salvan la carrera de un deportista, sino que garantizan que su rendimiento siga siendo óptimo y seguro en cada partido», concluyó el Dr. Toribio.



