UASD recuerda a los estudiantes caídos el 9 de febrero de 1966 durante ofrenda floral en el Aula Magna
SANTO DOMINGO.- La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) rindió homenaje este domingo a los mártires del 9 de febrero de 1966 durante una ofrenda floral depositada en la estatua de la Madre Nutricia, en la explanada del Aula Magna.
La actividad recordó a los estudiantes Antonio Santos Méndez, Miguel Tolentino, Luis José Millán y Amelia Ricart Calventi, quienes fueron ametrallados frente al Palacio Nacional mientras protestaban pacíficamente en demanda de mayor presupuesto para la academia estatal y la salida de tropas extranjeras del país.
Al pronunciar las palabras centrales, la vicerrectora de Extensión, Rosalía Rosa Pérez, llamó a la sociedad dominicana a mantener viva la memoria histórica y a asumir el 9 de febrero como una fecha de compromiso nacional. Sostuvo que esta conmemoración honra no solo a los caídos, sino también a la lucha del movimiento estudiantil por la autonomía universitaria y la defensa de los derechos democráticos, al tiempo que exhortó a que hechos como estos no se repitan.
Rosa Pérez agradeció el respaldo de autoridades universitarias, docentes, estudiantes y miembros del Comité de Homenaje del 9 de Febrero, así como la presencia constante de quienes cada año participan en el acto conmemorativo. De igual modo, expresó un reconocimiento especial a los sobrevivientes y a figuras históricas vinculadas a la gesta, resaltando la importancia de preservar esta memoria colectiva como parte esencial de la identidad de la UASD y del país.
Durante el acto también habló Fidel Soto, sobreviviente de aquellos acontecimientos, quien subrayó que el 9 de febrero está estrechamente vinculado a la lucha por el restablecimiento de la democracia tras el derrocamiento del gobierno constitucional y a las aspiraciones que desembocaron en la Revolución de Abril de 1965. Afirmó que, aunque la guerra no logró todos sus objetivos, dejó conquistas fundamentales como la defensa de la autonomía universitaria, y destacó que la manifestación estudiantil de 1966 fue una expresión pacífica de un pueblo decidido a abrir las puertas de su historia para construir un futuro con dignidad.


