Solamente 19 % de dominicanos fuera del país votó en 2024

Los dominicanos residentes en el extranjero representan cada vez una porción mayor del padrón electoral, pero ese crecimiento no se ha traducido en votos.
En las elecciones de 2024, con 863,784 mil ciudadanos estaban inscritos fuera de República Dominicana y apenas alrededor del 19 % acudió a las urnas, dejando una abstención cercana al 81 %.
Ese es uno de los hallazgos más contundentes del Estudio sobre la Abstención Electoral en la República Dominicana: voto nacional y en el exterior, elaborado por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), a través de CAPEL, en el marco de un acuerdo con la Junta Central Electoral (JCE). El estudio analiza las elecciones de 2024 y advierte que la baja participación del padrón exterior tiene un peso relevante en la tasa global de abstención del país.
En los comicios generales de mayo de 2024, la abstención general alcanzó 45.6 %. Sin embargo, cuando se observa exclusivamente a quienes estaban empadronados dentro del territorio dominicano, la participación fue de 58.6 %, equivalente a una abstención de 41.4 %. El contraste aparece en el extranjero: los 863,784 dominicanos empadronados fuera del país, equivalentes al 10.6 % del padrón, registraron apenas un 19 % de participación.
El propio informe sostiene que esa baja concurrencia del electorado exterior actúa como un factor que eleva los niveles globales de inasistencia, convirtiéndose además en un desafío de inclusión electoral.
El problema no es que el padrón exterior esté disminuyendo. Ocurre justamente lo contrario. En 2016, los dominicanos residentes fuera del país representaban el 5.7 % del padrón. Para 2020 habían aumentado a 7.9 % y en 2024 llegaron aproximadamente al 10.6 % del total de electores.
Pero mientras aumenta el número de ciudadanos registrados, la participación ha caído. En 2016, alrededor de la mitad del electorado exterior participó. Para 2020 el promedio descendió influido por las particulares condiciones de la pandemia. Lo significativo es que en 2024, ya sin esas restricciones sanitarias, la participación siguió bajando y se situó alrededor del 19 %.
El estudio estima que de aproximadamente 863,784 electores inscritos en el extranjero, solo unos 164,460 votaron.
La abstención tampoco fue igual en todos los países. Los datos de la JCE incorporados al estudio muestran que Canadá y San Martín registraron 29 % de participación, mientras Curazao alcanzó 28 %. España, que en la tabla agrupa también determinados electores de Francia e Inglaterra, registró una participación de 26 %.Más abajo aparecen Venezuela, con 22 %; Italia, con 21 %; Panamá y Suiza, con 20 %; y Chile, con 19 %. Pero los números adquieren mayor dimensión cuando se observa Estados Unidos, precisamente por concentrar la mayor parte del padrón exterior.
Allí estaban inscritos 614,454 electores dominicanos, de los cuales votaron 110,774: una participación de apenas 18 %. Puerto Rico registró el nivel más bajo entre los territorios presentados en esa tabla: de 48,179 inscritos, votaron 7,306, equivalente a 15 %.
¿Por qué los dominicanos en el exterior no están votando?
El informe cuestiona la idea de que la abstención exterior pueda explicarse simplemente por apatía. La investigación identifica una combinación de barreras físicas, laborales, informativas y políticas. Uno de los problemas principales es la distancia.
El capítulo dedicado específicamente al voto exterior recoge casos en los que ciudadanos deben recorrer hasta 500 kilómetros o viajar seis horas para llegar a un recinto electoral.
El traslado puede implicar combustible, transporte, alojamiento y prácticamente un día completo dedicado a ejercer el voto. A eso se suma una diferencia fundamental respecto a República Dominicana: el día de las elecciones dominicanas no es necesariamente feriado en los países donde viven esos electores.
La organización física de las elecciones en otros países presenta otra dificultad. A diferencia de República Dominicana, la JCE no dispone necesariamente de locales electorales propios en el extranjero y depende de espacios alquilados, escuelas u otras instalaciones autorizadas por terceros.
El estudio documenta situaciones en Boston y Nueva York donde recintos fueron retirados pocos días antes de las elecciones, obligando a buscar soluciones alternativas. También cuestiona la efectividad de las notificaciones tradicionales.
Según los testimonios recogidos, las cartas enviadas para informar dónde votar pueden llegar tarde debido a la elevada movilidad residencial de los dominicanos en el extranjero.
El problema no es solamente logístico
La distancia explica una parte del fenómeno, pero no todo. El estudio describe una paradoja a la que denomina “ciudadanía económica sin ciudadanía política”. Los dominicanos abstencionistas residentes en el exterior presentan un perfil de alta integración laboral y educativa: 73.4 % trabaja, mientras más del 70 % de los encuestados mantiene un vínculo económico con República Dominicana mediante el envío de remesas. Es decir, siguen estrechamente conectados con el país desde el punto de vista económico, pero esa relación no se refleja de igual manera en las urnas.
El informe concluye que esta abstención no puede asociarse simplemente con pobreza, falta de educación o marginación social. Identifica déficits de información, barreras logísticas, desconfianza institucional y debilitamiento del vínculo político con República Dominicana.



