Piden a la virgen interceder ante la violencia que afecta al país

La celebración de Nuestra Señora de las Mercedes en el santuario Santo Cerro estuvo marcada por los llamados y peticiones hechas por sacerdotes, políticos y feligreses, pidiendo la virgen la protección y el bienestar del pueblo dominicano.
Ante la asistencia de miles de creyentes, llegados desde distintas comunidades del país, la vicepresidenta Raquel Peña pidió mayor sensibilidad frente a la violencia. Aprovechó para solidarizarse con la familia de Zeneida Socorro Castillo, la esposa del merenguero Gilberto Julián Sarante (Julián Oro Duro), asesinada y pidió por la salud del artista, ingresado en un centro de salud, víctimas de la delincuencia
Raquel Peña aprovechó para hacer un llamado a los dominicanos a dedicar sus esfuerzos a asuntos que aporten valor a sus vidas y a la comunidad.
La vicepresidenta señaló que, ante situaciones difíciles, muchas personas se aferran con más fuerza a la fe.
Consultada también sobre el caso Senasa 2.0 y las detenciones de médicos, la vicepresidenta sostuvo que el proceso está en manos de la justicia, indicó que corresponde a las autoridades judiciales establecer las responsabilidades y aplicar la ley a quienes sean declarados culpables.
A su llegada al Santuario Nacional Nuestra Señora de las Mercedes, Peña encendió un velón y elevó una petición por la protección y el bienestar del pueblo dominicano, como parte de una tradición religiosa que congrega cada 24 de septiembre a peregrinos provenientes de distintos puntos del país.
La vicepresidenta expresó su alegría por regresar un año más al Santo Cerro y destacó el valor de la fe como fuente de fortaleza, especialmente ante los momentos difíciles.
A la misa asistieron el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza; el ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, y el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, así como la gobernadora de La Vega, Luisa Jiménez; el senador Ramón Rogelio Genao.
Condiciones carcelarias
En la homilía, el obispo de la diócesis de La Vega, Andrés Napoleón Romero Cárdenas abordó el sufrimiento de las personas agredidas y de sus familias, por lo que rechazó la violencia como respuesta a cualquier conflicto y recordó que sus consecuencias alcanzan mucho más allá de la víctima directa.
“La violencia genera muerte, genera tristeza, genera dolor; jamás podemos apoyarla”, expresó.
El obispo sostuvo que la Iglesia Católica tiene el deber de denunciar esos hechos, pero afirmó que esa responsabilidad también corresponde a cada ciudadano. En ese sentido, pidió cercanía con quienes han perdido a un ser querido o han sufrido una agresión.
El religioso hizo un llamado en el que incluyó a las familias de quienes cometen delitos, y señaló que madres, padres y hermanos pueden sufrir rechazo social por hechos en los que no participaron.
A su juicio, atender a las víctimas y exigir justicia no impide reconocer el dolor de esos parientes ni tratarlos con humanidad.
Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, también mostró preocupación por las condiciones de las cárceles y dijo que toda persona que delinque debe responder por sus actos. Considera que la pérdida legítima de la libertad no borra su dignidad y recordó que incluso quien ha cometido un delito conserva la posibilidad de cambiar y reconstruir su vida.
Mencionó el hacinamiento, la incertidumbre de los procesos judiciales y la distancia de los familiares entre los factores que hacen más difícil la vida de las personas recluidas.
El obispo reclamó condiciones adecuadas de salud, espacios de formación y acompañamiento espiritual dentro de los centros penitenciarios, también pidió oportunidades reales de rehabilitación y reinserción.
Además planteó que mejorar la situación de los internos beneficia a la sociedad, porque ayuda a reducir las posibilidades de que vuelvan a delinquir al recuperar su libertad.
Al concluir la misa y dar las gracias a los presentes, el padre Rafael Rafael de Jesús Mendoza Guzmán, párroco y rector del santuario Santo aprovechó la presencia de Raquel Peña para plantearle una solicitud concreta, pidió que el Gobierno establezca cada 23 y 24 de septiembre un operativo por Las Mercedes en toda la República Dominicana, debido a los desplazamientos que se producen durante la festividad.
“La gente se mueve para todos lados; hay que montar un operativo”, afirmó el cura católico. En ese sentido, propuso que la medida comience el próximo año con el nombre de “Operativo Las Mercedes 2027”. Las Mercedes se remonta al uno de agosto del año 1,218, cuando la región de Cataluña, en España, la madre de Jesús apareció por separado en tres ciudades.

Reclaman proteger montañas en zona
El cura Rafael Mendoza pidió preservar las montañas del Santo Cerro, y lamentó que no se hubiera abordado la situación de ese entorno y recordó que el presidente de la República ha señalado la protección del medioambiente como una prioridad. El sacerdote pidió que ese compromiso se traduzca en atención a la deforestación que preocupa en la zona.
Su planteamiento reforzó el llamado que había hecho el obispo durante la homilía. “Este terruño de tierra llamado República Dominicana hay que cuidarlo entre todos”, expresó Mendoza antes de cerrar su intervención con una bendición y un saludo por el día de la Virgen Al concluir la eucaristía, el párroco Rafael “Raffy” Mendoza solicitó proteger las montañas de la zona y organizar un operativo nacional cada 23 y 24 de septiembre.


