NY en semana de la ONU: seguridad extra en las calles, mucho tráfico y buena economía

En medio de la logística de la semana de alto nivel de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que cada año reúne a 193 Estados miembros y a miles de delegaciones del mundo para abordar los desafíos globales en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, se configura una dinámica especial en la Gran Manzana.
Para muchos, la realización de los periodos de sesiones de la Asamblea General de la ONU es una gran oportunidad, sobre todo para los países poder expresarse y alzar su voces ante una gran plenaria. Sin embargo, la concentración de estas miles de personas cada septiembre en la ciudad con Nueva York, que de manera normal es complicada por la cantidad gente que conviven y hacen vida en ella, es beneficiosa para algunos sectores, pero traumático para otros por una serie de aspectos.
Durante la semana de alto nivel, que este año se efectúa desde el 23 al 27 de septiembre, todo comienza a ser distinto. Mientras turistas, residentes y ciudadanos trabajan y se encuentran en su agitada normalidad, múltiples calles son cerradas y se refuerza la seguridad en todo Manhattan, que es el centro de la ciudad de Nueva York. De hecho, los que viven aquí reciben notificaciones que piden evitar, si no es tan necesario, movilizarse por Manhattan.
“Cualquiera que intentara viajar por el centro de Manhattan sobre el suelo el lunes probablemente vio más tráfico y escuchó más bocinas de coches de lo habitual. Eso se debe a que es el primer día de la 80a Asamblea General de las Naciones Unidas, y con más de 150 presidentes y primeros ministros en la ciudad, la seguridad es difícil. Los neoyorquinos lo conocen como la época de tráfico más concurrida del año. El lunes marcó el inicio de la Asamblea General anual de las Naciones Unidas, también es decir, la manía del estancamiento”, rezan publicaciones en medios locales.
Mientras que el Comisionado del Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (NYC DOT), Ydanis Rodríguez, publicaba una lista de días de atasco, incluida la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas, advertiendo que los conductores deben esperar extensos cierres de calles y retrasos en todo Manhattan.
“El Departamento de Educación de Nueva York alienta encarecidamente a los neoyorquinos y visitantes por igual a utilizar los medios de transporte que no sean de conducción, especialmente en estos días. Los neoyorquinos pueden elegir entre una variedad de opciones de transporte disponibles, incluyendo líneas de tren regionales, el sistema metropolitano y autobús 24/7, ferrys, ciclismo y caminar”, recomienda el comisionado.
Policías por doquier
Policías instalados por doquier dan instrucciones a los transeúntes y paralizan el tránsito para dar paso a los vehículos que transportan a esos jefes de Estados y delegaciones de todo el mundo con altos niveles de protección. Esto, se traduce en una mayor congestión vehicular que de por sí es uno de los desafíos de esta ciudad que atrae a gente de todo el mundo.
Así, las sirenas de los vehículos y las ambulancias coexisten con la prisa de la gente que camina de un lado para otro hacia sus destinos.
Hoteles, bares y restaurantes a tope y dinamizan economía
Un sector que se ve altamente beneficiado durante estos días es el de hoteles, bares y restaurantes, puesto que la gran cantidad de personas que se encuentra de paso aquí dinamiza la economía local con los hospedajes, su alimentación e incluso, tomando algunos tragos con compañeros y amigos tras las largas jornadas de trabajo.
También el sector transporte se ve envuelto en esta dinámica. Los tradicionales taxis amarillos, los de las aplicaciones, las grandes compañías que alquilan paquetes para grupos grandes y el tren, que es el más usado porque con este se evita el tráfico y traslada a lugares más lejanos a un precio más asequible, no paran de trabajar.


Delegaciones van y vienen
Ya en el área central, específicamente en en el barrio Turtle Bay de Midtown Manhattan, las delegaciones van y vienen. Representantes de los gobiernos de los países y los mismos periodistas de todas las naciones entran y salen, van y vienen cargando sus equipos de trabajo y haciendo los reportes a sus respectivos medios de comunicación o Estados.
En la zona se ve de todo. Puestos de ventas e incluso protestas, tal como se vio en esta ocasión a grupos contra Israel y dando apoyo a los palestinos.
Todo esto coincide con una de las épocas preferidas por todos por el clima, que es el otoño. No se encuentra el frío con temperaturas muy bajas ni el sofocante calor de verano, en la cual las temperaturas suben de manera exorbitante.
Con una brisa fresca y algunas lluvias, cerrará este 30 septiembre todo lo que respecta al 80º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU 80), con la espera de un nuevo septiembre para los neoyorquinos.



