La resiliencia en el Home: Yeimin Ramos Hernández, el símbolo de la esperanza

Por: Narciso Acevedo
San Francisco de Macorís. – La noche del sábado 18 de octubre de 2025, el Estadio Julián Javier se convirtió en el escenario de un triunfo que va más allá del béisbol.
Entre el rugido de la fanaticada y la inminencia del juego, la joven Yeimin Ramos Hernández caminó hacia el montículo, no como una estrella deportiva, sino como el testimonio vivo de la resiliencia humana.
Yeimin, paciente del Centro de Rehabilitación San Francisco, tenía la misión de lanzar la primera bola de la temporada de los Gigantes del Cibao, un honor cargado de profundo significado. Este acto era la culminación de un proceso de lucha personal que, momentos antes, se proyectó en las pantallas del estadio, conmoviendo a todos con su historia de esfuerzo y recuperación de la movilidad.

Su presencia era la respuesta más elocuente al reconocimiento que el equipo otorgó al Centro de Rehabilitación.
Los ejecutivos de los Gigantes, encabezados por su presidente Alfredo Acebal Rizek, no solo entregaron una placa y un aporte de RD$100,000, sino que validaron la labor de esta institución, un faro de esperanza en el Nordeste.
Pero el foco esa noche estaba en Yeimin
Cada paso que dio hacia la lomita, cada respiración antes del lanzamiento, representaba meses de terapia, de dolor transformado en fuerza, de la negativa a rendirse ante la adversidad.
La rehabilitación física es, en esencia, un entrenamiento de la voluntad, donde la mente debe reconstruir lo que el cuerpo ha perdido.
Finalmente, Yeimin alzó el brazo.
Con una sonrisa de pura satisfacción y superación, lanzó la pelota.
El receptor, el jugador Hansel Alberto, la atrapó, y con ello, capturó un mensaje universal: que la adversidad no es el final, sino un desvío que, con determinación, lleva a un nuevo punto de partida.
El lanzamiento de Yeimin Ramos Hernández no fue solo el inicio de un partido de pelota; fue la celebración de un «juego» mucho más importante: el de recuperar la vida.
Es la prueba de que, como la red de 35 filiales de Rehabilitación fundada por doña Mary Pérez Marranzini, y en esta ciudad por esposos María Violeta Martínez de Ortega, y el doctor Rafael Ortega,ambos fallecidos hay instituciones y, sobre todo, personas como Yeimin que se niegan a ser definidas por sus limitaciones, convirtiéndose en verdaderos gigantes de la esperanza y la resiliencia en San Francisco de Macorís.
El esfuerzo demuestra que con la fé puesta en Dios siempre seremos capaces de vencer las barreras de la vida por difícil que sean

