La Prensa de SFM y la provincia Duarte frente al atropello en su trabajo

Por Narciso Acevedo
El reciente viaje del presidente Luis Abinader a San Francisco de Macorís, destinado a inaugurar obras de infraestructura vitales, acción que merece nuestra felicitaciónes,ha puesto en primer plano una crítica esencial de los medios de comunicación de esta ciudad sobre el trato al periodismo en las provincias.
La controversia surge a partir de una enérgica denuncia de exclusión y centralismo articulada por quienes de manera responsable han denunciado los atropellos contra los medios de comunicación en la provincia.
Este comentario no es solo una queja local; es una práctica sistémica que erosiona la labor de la prensa regional, creando una brecha entre el discurso oficial que promueve la libertad de expresión y la realidad operativa de los comunicadores del interior.
El Filtro de la Exclusividad: La Jerarquía en el acceso
El primer punto de fricción se centró en el encuentro presidencial con la prensa.
En lugar de facilitar la participación de los reporteros y comunicadores locales que diariamente cubren la provincia, el acceso fue restringido a dueños de medios, tanto nacionales como locales, muchos de ellos movilizados directamente desde Santo Domingo.
Esta limitación impuesta establece una jerarquía mediática que invisibiliza el trabajo del periodista de a pie.
Al excluir a los diarios digitales y a los reporteros locales, se coarta la posibilidad de preguntas incisivas y se limita la información a un mensaje estrictamente controlado.
El resultado es la censura por omisión, donde la información relevante para la provincia no es cubierta por sus propios medios, sino filtrada por la cúpula.
Sustitución de Cobertura: El Desplazamiento Capitalino
El atropello se intensificó con la denuncia de que, incluso para cubrir las inauguraciones del hospital y el techado de la UASD, se impidió el trabajo a la prensa local porque el gobierno había trasladado equipos de comunicación desde la capital.
Esta decisión refleja un profundo desconocimiento del rol social del periodismo regional.
Los comunicadores de la provincia Duarte son quienes conocen el contexto, las necesidades y el historial de las obras.
Sustituirlos por equipos capitalinos implica un acto de soberbia centralista que niega la capacidad y el derecho de los profesionales francomacorisanos a registrar los hechos de su propia demarcación.

La Brecha de la Publicidad: Herramienta de Control
Un aspecto crucial que sustenta esta desigualdad es la discriminación en la distribución de la publicidad estatal.
Mientras la «gran prensa» central disfruta del grueso de los fondos, la publicidad en las provincias se concentra en manos de unos pocos «potentados» con grandes plataformas de televisión, dejando al margen a los programas radiales y a los medios digitales independientes.
Esta distribución selectiva no es un mero asunto económico; es una herramienta de control que asfixia la sostenibilidad de los medios más pequeños e independientes.
Al restringir los recursos, se limita su capacidad de fiscalización y se fomenta la dependencia de aquellos que sí tienen acceso a la pauta oficial.
Un Llamado a Fortalecer la Democracia Local
La situación denunciada de los periodistas y comunicadores es un llamado de atención urgente al gobierno central sobre el trato que se dispensa a la prensa en el interior.
El periodismo local es un pilar fundamental de la democracia y del buen gobierno; sus profesionales son los principales difusores de la gestión pública, tanto en lo positivo como en sus fallas.
Es imperativo que el gobierno reajuste su política de comunicación y relaciones públicas, asegurando la equidad en el acceso y en la pauta publicitaria.
La prensa de San Francisco de Macorís y la provincia Duarte exige que se garantice su supremo derecho a informar sin barreras, sin exclusiones y sin más atropellos.

Es la hora de la unidad señores comunicadores.



