Fallece Chuck Norris, quien marco una era en las artes marciales y el cine de acción

LOS ÁNGELES. – El mundo del espectáculo se viste de luto con la partida de Chuck Norris, el icónico actor y experto en artes marciales que redefinió el género de acción durante décadas. La noticia de su fallecimiento marca el fin de una era para el cine de Hollywood, donde Norris se erigió como un símbolo de fuerza, disciplina y justicia inquebrantable.
Carlos Ray Norris, nombre de pila del actor, saltó a la fama internacional tras su histórica pelea contra Bruce Lee en «El Furor del Dragón» (1972), una escena que permanece grabada en la memoria colectiva como uno de los duelos más emblemáticos de la cinematografía mundial.
De campeón mundial a estrella de televisión
Antes de conquistar las taquillas, Norris consolidó una carrera impecable en el karate, siendo campeón mundial de peso medio durante seis años consecutivos. Su transición al cine fue meteórica, protagonizando éxitos como «Missing in Action» (Desaparecido en acción) y «The Delta Force», donde personificó al héroe estadounidense por excelencia.
Sin embargo, fue su papel como el sargento Cordell Walker en la serie «Walker, Texas Ranger», lo que lo consagró en los hogares de todo el mundo, incluyendo una masiva audiencia en la República Dominicana, donde la serie se mantuvo en antena durante años con altos niveles de sintonía.
Un fenómeno de la cultura digital
Más allá de sus patadas giratorias, Chuck Norris logró algo que pocos actores de su generación consiguieron: convertirse en un mito de internet. Los «Chuck Norris Facts» (Hechos de Chuck Norris) transformaron su imagen en la de un ser dotado de poderes sobrehumanos, una sátira que el propio actor abrazó con humor, acercándolo a las nuevas generaciones de nativos digitales.
Con su fallecimiento, el cine pierde a uno de sus últimos grandes «duros», un hombre que no solo fue una estrella de pantalla, sino un veterano de la Fuerza Aérea y un incansable promotor de programas sociales para jóvenes a través de su fundación. Su legado, al igual que sus personajes, parece destinado a la inmortalidad.



