En medio de una manifestación de profundo dolor dan el último adiós a don Héctor Rizek Llabaly, lo despiden como el padre del cacao dominicano

Por Narciso Acevedo
Santo Domingo.- En un ambiente donde la tristeza se entrelaza con el respeto más solemne, familiares, amigos y las más altas figuras de la vida pública nacional se unieron en una manifestación de profundo dolor para dar el último adiós a don Héctor Rizek Llabaly.
No fue solo la despedida de un titán del sector agroindustrial, sino el tributo a un hombre que, a sus 95 años, dejó una estela de integridad y amor familiar que conmovió a todos los presentes durante su sepelio este domingo.
El acto litúrgico, oficiado por el padre Javier Vidal, fue el escenario de momentos de altísima sensibilidad. Tras un minuto de aplausos que rompió el silencio de la nostalgia, los restos de don Héctor fueron depositados bajo tierra pasadas las 11:30 de la mañana, cerrando un capítulo físico, pero abriendo uno eterno en la memoria de quienes lo conocieron.
La fortaleza de un roble y la fe en Dios
Más allá del protocolo, la nota humana la pusieron sus hijos y nietos Héctor . José Rizek, su hijo mayor, quien recordó con la voz quebrada pero llena de orgullo la figura de un padre inquebrantable: «Aun en las situaciones más difíciles, en los momentos más duros del negocio o de la vida, nunca lo vi caído, nunca lo vi derrotado. Siempre nos decía: ‘Mis hijos, papá Dios está ahí arriba'».
Esa fe y esa «palabra de gallero» que caracterizó a don Héctor fue también resaltada por sus nietos, Máximo Alejandro y Andrés Gómez Rizek, quienes describieron su apellido no como un privilegio, sino como una «hermosa responsabilidad» de caminar a la altura de un hombre que no necesitó alzar la voz para imponer respeto.
San Francisco de Macorís se declaró en duelo municipal
El eco de este dolor llegó con fuerza hasta su amada provincia Duarte. El alcalde de San Francisco de Macorís, Alex Díaz, interpretando el sentimiento de una comunidad que vio en Rizek a su principal impulsor, declaró tres días de duelo municipal. Además, se anunció que una calle de la ciudad llevará su nombre, un gesto para perpetuar el agradecimiento de un pueblo por sus aportes al desarrollo del Cibao.
Un país unido ante su partida
La magnitud de la pérdida convocó a las principales figuras del Estado y la política, incluyendo a la vicepresidenta Raquel Peña, la primera dama Raquel Arbaje, y los expresidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía, además de ministros y líderes empresariales asi como personalidades que desde su ciudad natal San Francisco de Macorís viajaron despedir al amigo de siempre Todos coincidieron en que se despide a un hombre de palabra absoluta y cumplimiento sagrado.
Don Héctor Rizek Llabaly parte dejando un legado de trabajo y decencia, bajo la premisa de quienes convivieron con él conocieron un hombre del campo entregado por completo al desarrollo, hoy su finca La Esmeralda siente también el silencio que representa su partida.



