El bajo Yuna cierra filas con Franklin Romero: Productores en la lucha arrocera

Por: Narciso Acevedo
San Francisco de Macorís- Bajo Yuna.- La incertidumbre se respira en las vastas parcelas del Bajo Yuna, el corazón agrícola de la provincia Duarte. Tras la derogación del Decreto 693-24 y la consolidación del desmonte arancelario contemplado en el DR-CAFTA, que abre las puertas a la importación masiva de arroz desde los Estados Unidos libre de impuestos, los cosecheros locales se declaran en estado de alerta.
Sin embargo, en medio del temor por el colapso de su actividad productiva, las voces del campo han encontrado un punto de apoyo: la firme defensa asumida por el senador Franklin Romero.
Productores de arroz de diversos sectores y municipios de la provincia Duarte expresaron de manera unánime su respaldo a la posición fijada por el legislador en el Senado de la República, valorando que haya salido en auxilio de un sector golpeado por las recientes medidas dispuestas por el Gobierno.
Esta lucha no es únicamente del senador Franklin Romero; esta lucha es de todos nosotros. Si permitimos que las importaciones ahoguen nuestro arroz, estamos tirando a las calles a los campesinos que día a día ponen a producir la tierra», coincidieron varios parceleros de la zona del Bajo Yuna al ser consultados de forma independiente.
Un impacto que trasciende el cultivo del arroz
Para las familias de la provincia Duarte, la principal zona productora del cereal en la República Dominicana, el dilema no se limita a la pérdida de cosechas particulares.
Los líderes agrícolas advierten que el ingreso del arroz importado sin aranceles no solo atenta contra el productor primario, sino que arrastrará a toda la cadena de valor y generará un golpe destructivo para la economía del país.
El comercio local, el transporte, los molinos, las tiendas de insumos y los empleos informales que se dinamizan con la siembra del grano dependen del sostén económico que genera el campo.
La propuesta en la alta tribuna
Frente a esta coyuntura, el senador Romero planteó desde el hemiciclo la urgente necesidad de aprobar una legislación integral que cree mecanismos de protección jurídicamente compatibles con los compromisos del DR-CAFTA, sin dejar indefenso al campo dominicano.
La iniciativa legislativa impulsada por el congresista abarca aspectos clave para blindar la producción local:
Precio de sustentación: Establecimiento de un ingreso mínimo garantizado que proteja la rentabilidad de los agricultores.
Reserva estratégica de arroz:
Garantía de inventario nacional con el grano cosechado en suelo dominicano.
Compras públicas prioritarias: Obligatoriedad de que los programas sociales e instituciones del Estado adquieran el cereal de producción nacional.
Respaldo financiero y operativo:
Acceso a financiamiento especial del Banco Agrícola, cobertura de seguro agropecuario y reducción de los altos costos energéticos de producción.
Observatorio del sector: Creación de un organismo para monitorear en tiempo real el comportamiento de la producción y el mercado.
«Abrir mercados no puede significar cerrar nuestros campos»
La premisa del legislador Duarte resume el sentir compartido por los cosecheros del Bajo Yuna: abrir el mercado a la competencia global no puede hacerse a costa del abandono de la agricultura interna ni del sacrificio de la soberanía alimentaria.
Unidos en un solo bloque, los productores arroceros reiteraron su compromiso de respaldar las iniciativas legislativas del senador Romero y mantenerse vigilantes ante el curso que tomarán las medidas gubernamentales en las próximas semanas.


