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Educación tiene el reto de preparar el talento para la nueva economía

Crear empleos de mayor calidad, elevar la productividad y desarrollar capacidades en ciencia, tecnología e innovación aparecen entre las principales expectativas que giran en torno a la educación dominicana.

Entre el 79.8% y el 82.8% de los participantes en un estudio que consultó a más de 8,100 personas en el país, consideró que la principal contribución de la educación a la nación consiste en generar empleos y mejorar el nivel de vida. Entre el 78.5% y el 82.3% afirmó que debe preparar personas para trabajar y ser más productivas, mientras entre el 77% y 82% señalan el desarrollo de capacidades en ciencia, tecnología e innovación.

Esos resultados forman parte de la Consulta Nacional para el Futuro de la Educación Dominicana, que recogió las opiniones de distintos sectores sobre los desafíos que deberá enfrentar el sistema educativo en las próximas dos décadas.

Según los hallazgos, existe una preocupación que va más allá de las aulas, si se toma en cuenta la necesidad de formar el capital humano que demandará una economía más digital, innovadora y orientada a mejorar sus niveles de productividad. Uno de los principales consensos identificados en la consulta está relacionado con el impacto que tendrán las tecnologías emergentes y la inteligencia artificial sobre la educación. En los foros regionales, el 89.7% de los participantes consideró que las tecnologías tendrán un impacto alto o muy alto durante los próximos años, porcentaje que fue de 89.6% en los foros sectoriales y de 88.9% en las consultas institucionales.

La inteligencia artificial obtuvo resultados similares, debido a que el 88.4% de los participantes en los foros regionales, el 89% de los sectoriales y el 89.4% de los institucionales entiende que esta tecnología tendrá una incidencia determinante sobre el sistema educativo, y se convertirá en el tema de mayor impacto dentro de las consultas institucionales.

La percepción de que el sistema educativo debe responder a estos cambios quedó reflejada cuando se preguntó cuáles competencias deberían desarrollar los estudiantes pensando en los próximos 10 a 20 años. Las respuestas muestran coincidencias entre los distintos grupos consultados.

Los valores, la ética y la ciudadanía ocuparon el primer lugar en los foros regionales e institucionales, mientras que el pensamiento crítico, científico y la resolución de problemas encabezaron las preferencias de los participantes sectoriales. Sin embargo, las competencias digitales, la inteligencia artificial y el análisis de datos aparecen entre las principales prioridades en los tres grupos, con una participación cercana al 12% de las respuestas, lo que evidencia un consenso sobre la necesidad de preparar estudiantes para desenvolverse en una economía cada vez más digital.

También recibieron respaldo la comunicación, la lectura, la escritura, los idiomas, la creatividad, la innovación, la adaptabilidad, el aprendizaje permanente, el liderazgo y las habilidades socioemocionales. Los participantes de los foros sectoriales plantearon que la educación debe ampliar el acceso a las tecnologías y a la inteligencia artificial en los niveles educativos para preparar a los estudiantes frente a los nuevos entornos digitales. En las consultas institucionales también se propuso integrar la inteligencia artificial, la robótica y los recursos digitales dentro del currículo, junto con una formación ética para su utilización.

Cuando se preguntó qué aspectos deben fortalecerse para responder a los desafíos actuales y futuros, la actualización curricular surgió como la principal prioridad. Ese aspecto fue señalado por 21.9% de los participantes regionales, 30.3% de los sectoriales y 24% de los institucionales. Los representantes de los sectores económicos también concedieron especial importancia a la gobernanza y la articulación entre las instituciones que conforman el sistema educativo, tema que concentró el 26.8% de las respuestas en ese grupo, muy por encima de los demás participantes.

En las consultas institucionales también sobresalieron la incorporación de tecnologías, la conectividad, la innovación educativa y una mayor vinculación entre la educación técnico-profesional y el mercado laboral.

Más del 87% de los participantes apoyó actualizar los contenidos que se enseñan para responder a las necesidades del mundo actual; cerca del 90% favoreció mejorar la continuidad de los estudiantes entre los distintos niveles educativos y definir con mayor claridad las habilidades que deben desarrollar los docentes. Pese al consenso sobre la necesidad de adaptar el currículo a una economía en transformación, los participantes identificaron un requisito previo para que esos cambios puedan concretarse.

La capacitación de los maestros fue la principal prioridad de mejora en los tres tipos de consulta. Así lo expresó el 36.9% de los participantes regionales, el 50.2% de los sectoriales y el 39.4% de los institucionales. También fueron señaladas como áreas urgentes la atención durante los primeros años de vida, una mayor coordinación entre las instituciones educativas y la actualización de los contenidos de enseñanza.

El 58.4% de los participantes de los foros regionales y de las consultas institucionales considera que la educación necesita una transformación profunda, proporción que aumenta hasta el 71.9% entre los participantes de los foros sectoriales. Mientras, entre 26.5% y 40.5% considera que bastan reformas puntuales, mientras las respuestas de indecisión apenas oscilaron entre 1.1% y 1.6%.

El 27 de febrero, el presidente Luis Abinader, en su Rendición de Cuentas, prometió impulsar una profunda transformación educativa como una causa nacional y no únicamente como una iniciativa gubernamental. Cuando recibió el informe consolidado, el 22 de julio, dijo que los consensos servirán de base para una política de Estado de largo plazo.

Mientras, la directora del Infotep, Maira Morla, destacó la participación de estudiantes, docentes, familias, empresarios, trabajadores, iglesias, medios de comunicación, exministros y representantes de la diáspora.

Santos y De Camps se refieren a la articulación

El ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, Rafael Santos Badía, resaltó que los resultados fortalecen la articulación entre la educación preuniversitaria, superior, técnico-profesional, la ciencia, la tecnología y la innovación, elementos que consideró fundamentales para elevar la competitividad y el desarrollo del país.

El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, al citar el tema, afirmó que la consulta evidencia que la sociedad dominicana no demanda soluciones aisladas, sino una transformación profunda del sistema educativo, enfocada en garantizar aprendizajes pertinentes para una sociedad más compleja.

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