Cesar Taveras un ejemplo de coraje y dignidad por una carretera

Por Narciso Acevedo
San Francisco de Macorís.-En un rincón de una próspera comunidad de la provincia Duarte,la historia de César Taveras se ha convertido en un ejemplo de perseverancia y trabajo incansable.
Este productor, que se enorgullece de su estilo de vida «sin vacaciones», ha decidido tomar las riendas de un problema que afecta a toda su comunidad:
la falta de caminos adecuados.
Un camino hecho con esfuerzo propio
Cansado de esperar por la ayuda gubernamental, que brilla por su ausencia, Taveras ha puesto sus propios recursos al servicio de la comunidad.
Con sus propios medios, ha iniciado la canalización y rehabilitación del camino de penetración en la comunidad de Arroyo El Toro. en una productiva zona
Esta vía, que es fundamental para que los agricultores puedan sacar sus productos, esta totalmente intransitable.
Lo que hace su acción aún más notable es que, aunque la zona está llena de productores agrícolas, solo él ha tomado esta iniciativa en la zona de Arroyo El Toro
En un acto de. compromiso inquebrantable, se ha arriesgado a enfrentar los desafíos del clima y los altos costos, demostrando que su lucha por una mejor producción va más allá de su propio beneficio.
La lucha por la carretera Naranjo Dulce-Río Boba Pero el esfuerzo de Taveras no se detiene en un solo camino.
Él es también una de las voces más fuertes que claman por la construcción de la carretera Naranjo Dulce-Río Boba.
Esta obra, de vital importancia, permitiría que los productos alimenticios lleguen a los mercados de la región y del resto del país con mayor facilidad.
A pesar de las promesas y de los rumores de que los trabajos podrían reiniciarse, la realidad es que el silencio de las autoridades ha sido la única respuesta que han recibido los productores. Sin embargo, Taveras mantiene viva la esperanza, aferrándose a su frase emblemática: «Cuando se quiere se puede». Su incansable labor es un recordatorio de que, incluso ante la indiferencia de quienes tienen el poder, el espíritu de la comunidad y la voluntad de un solo hombre pueden mover montañas.






