Abinader en Praga rechaza el continuismo presidencial

Praga, República Checa. El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, reafirmó este martes que concluirá su mandato en agosto de 2028 y cuestionó a los gobernantes latinoamericanos que promueven modificaciones constitucionales para prolongar su permanencia en el poder, durante su participación en la 30.ª Conferencia Anual de Forum 2000, celebrada en Praga, República Checa.
El mandatario defendió la alternancia política como uno de los fundamentos de la democracia y aseguró que su administración impulsó una reforma constitucional destinada a impedir la prolongación de su mandato, pese a contar con una amplia mayoría legislativa. A su juicio, el continuismo representa uno de los principales desafíos institucionales que enfrenta América Latina.
«Ese es el problema de un líder que piensa que va al gobierno y es el único que puede gobernar, y luego cambia la Constitución para continuar, y continuar, y continuar. Y esa es la historia y la historia que se repite en cada país», expresó el mandatario.
Durante su exposición, el jefe de Estado destacó lo que considera avances de República Dominicana en el fortalecimiento de sus instituciones democráticas, especialmente en materia de independencia de los organismos públicos, transparencia electoral y respeto a las leyes.
alternancia e independencia

Abinader mencionó la autonomía con la que, según afirmó, se desenvuelven la Procuraduría General de la República y el Banco Central, instituciones cuyo funcionamiento consideró fundamental para la confianza ciudadana y la estabilidad del país.
También citó el comportamiento de la inversión extranjera directa como una muestra de la confianza internacional en República Dominicana, al sostener que el país atraviesa uno de sus mejores momentos en captación de capitales, pese a las dificultades que afectan a otras economías de la región.
El presidente recordó, además, las elecciones generales de 2024, que describió como un proceso desarrollado sin controversias significativas, y vinculó ese resultado con el fortalecimiento de la institucionalidad electoral dominicana.
En su intervención, insistió en que la existencia de instituciones independientes y eficientes contribuye a garantizar el cumplimiento de las leyes, proteger los derechos ciudadanos y generar condiciones de estabilidad política y económica.
La defensa de la alternancia ocupó un lugar central en su discurso. Abinader reiteró que la reforma constitucional promovida durante su administración establece límites a la posibilidad de prolongar su permanencia en la Presidencia y sostuvo que esa decisión busca preservar las garantías democráticas para las próximas generaciones.
«mejorar la vida de la gente»
Otro de los planteamientos centrales del mandatario estuvo relacionado con la capacidad de los gobiernos democráticos para responder a las necesidades de sus ciudadanos.
Durante el intercambio con los participantes de Forum 2000, Abinader fue consultado sobre cómo logró ampliar su respaldo político después de asumir la Presidencia en agosto de 2020, en medio de la pandemia de COVID-19, manteniendo, según el planteamiento de la pregunta, el respeto a los contrapesos institucionales.
«Siempre lo digo porque es una profunda convicción que tengo: la mejor manera de fortalecer la democracia es mejorar la vida de la gente», respondió el gobernante.
Abinader defendió lo que denominó una «democracia resolutiva», entendida como un modelo de gobierno capaz de atender problemas concretos, crear oportunidades y ampliar el ejercicio de las libertades ciudadanas.
«Debemos estar ética y moralmente obligados a practicar una democracia resolutiva, que resuelva problemas, cree nuevas oportunidades y amplíe los límites de la libertad en el más amplio sentido de todos nuestros conciudadanos», manifestó.
Al repasar los desafíos enfrentados por su administración desde la crisis sanitaria de 2020, el presidente sostuvo que el ejercicio del poder requiere capacidad de decisión y disposición a escuchar posiciones distintas.
«Gobernar con eficacia exige decisiones, pero también exige diálogo, transparencia y disposición a aceptar la crítica», afirmó.
Sus declaraciones vincularon el fortalecimiento democrático con la gestión pública y los resultados de las políticas gubernamentales, una relación que, según su planteamiento, resulta esencial para preservar la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
Democracia en América Latina

En su análisis sobre la situación política latinoamericana, Abinader contrastó las experiencias institucionales de distintos países y señaló las dificultades democráticas que, a su juicio, enfrentan Cuba y Nicaragua.
En cambio, mencionó a Uruguay y Chile como referencias regionales por su trayectoria institucional y sus mecanismos de funcionamiento democrático.
El mandatario sostuvo que uno de los riesgos para la región aparece cuando los gobernantes consideran indispensable su permanencia en el poder y recurren a modificaciones constitucionales para extender sus mandatos.
Desde esa perspectiva, defendió la necesidad de establecer límites institucionales que trasciendan las aspiraciones de quienes ocupan temporalmente los cargos públicos.
Su intervención se produjo en el contexto de Forum 2000, una plataforma internacional de diálogo sobre democracia, derechos humanos y desafíos políticos contemporáneos.
Entre los asistentes mencionados en la información oficial figuraron el historiador y escritor Yuval Noah Harari, autor de Sapiens, Homo Deus y Nexus, así como los expresidentes Álvaro Uribe Vélez, de Colombia, e Ian Khama, de Botsuana, y el exsecretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.
También fue mencionada la presencia del expresidente montenegrino Milo Đukanović.
En la parte final de su intervención, Abinader llamó a defender la democracia mediante la firmeza, la integridad y la renovación de las instituciones, ante los cambios políticos y sociales que enfrenta el mundo.
«Firmeza para enfrentar los desafíos de nuestro tiempo. Integridad para mantenernos fieles a nuestras convicciones democráticas. Y renovación para preparar nuestras instituciones ante un mundo que será profundamente distinto al que conocemos hoy», expresó.
La delegación dominicana incluyó al cónsul general en Praga, José Manuel Mercedes Aracena; al viceministro Ramón Pérez Fermín; al embajador Jatzel Román, asesor del canciller Víctor «Ito» Bisonó; al embajador Francisco Cantizano, director de Ceremonial de Estado y Protocolo; a Eilyn Beltrán, asistente del presidente, y a Noelia Shephard, directora del despacho presidencial.
Tras concluir su participación en la conferencia, el mandatario sostuvo una reunión con el director ejecutivo de Forum 2000, Jakub Klepal.



